¿Qué es una hipoteca?

Conociendo las peculiaridades del mercado inmobiliario en la actualidad y el alto valor de las propiedades, resulta muy complejo comprar una vivienda en efectivo.

De esta forma, una familia que quiere salir del círculo eterno de los alquileres, debe recurrir a un mecanismo de financiación que le permita hacer frente al gasto, extendiéndolo en el tiempo.

Así nacen los préstamos hipotecarios, basados en el largo y complejo esfuerzo que significa el pago de cuotas mensuales durante una importante cantidad de años.

El espíritu de las hipotecas

Como contraposición al plazo extendido que se establece para poder abonar la propiedad, la entidad financiera que otorga el préstamo toma como garantía la vivienda en cuestión.

De esta forma, si no se cumplen las condiciones acordadas al momento de conceder el préstamo, ya sea en cuanto a los plazos o al pago de las cuotas, el banco o caja de ahorros toma la titularidad del inmueble.

Asimismo, la entidad financiera va cobrando con cada cuota un volumen determinado de intereses, como contrapartida al cobro aplazado del dinero.

Estos intereses, sin embargo, serán menores que en el caso de un préstamo personal, ya que en la hipoteca la entidad financiera disminuye sus riesgos, contando con un elemento concreto sobre el que recuperar el dinero (la casa).

En resumen, la persona que suscribe la hipoteca es titular formal de la vivienda solamente cuando cancela la totalidad de los pagos correspondientes a la misma.

Mientras tanto, aunque resida en la propiedad y exista una escritura a su nombre como titular, la hipoteca en favor del banco lo transforma en deudor del mismo, siendo la propia vivienda la garantía concreta sobre esa deuda.

La legislación española

En España existe una legislación específica sobre este tipo de préstamos, que para muchos especialistas es una de las más avanzadas en el continente europeo.

A través de la misma se establecen algunos puntos importantes a cumplir en el marco de una hipoteca. Por ejemplo:

  • La entidad financiera debe acercar, con diez dias de anticipación, una oferta en la que se establezcan todas las condiciones inherentes a la operación.
  • Queda fijada la participación de un notario, que debe elaborar una escritura pública. El profesional corroborará cualquier situación extraña, cotejando el contrato final con la oferta previa.
  • La hipoteca debe publicitarse mediante su inscripción en el Registro de la Propiedad. A su vez, el encargado de la registración debe corroborar si la hipoteca cumple con los parámetros legales necesarios para su inscripción.
  • Además, el Banco de España es el responsable de calcular y dar a conocer los índices que sirven de referencia y regulación en cuanto a los intereses aplicados.