Las ventajas de los alquileres de vacaciones

Si usted posee una segunda vivienda en un sitio turístico, es muy probable que ya haya intentado alquilarla en el período vacacional o esté pensando en hacerlo. Evidentemente, se trata de una forma sencilla de ganar una buena cantidad de dinero, sin embargo hay que tener en cuenta ciertos puntos para no terminar lamentando la elección.

Es sabido que los alquileres en temporada alta son siempre muy elevados en las zonas de mayor demanda turística. Esto es aprovechado por los propietarios, que obtienen en un par de meses de renta prácticamente lo mismo que obtendrían por alquilar la vivienda durante todo el año.

Una buena forma de hallar inquilinos es inscribiendo la propiedad en los distintos portales web que existen al respecto, que se especializan en recopilar las distintas ofertas de este tipo. Evidentemente, los precios elevados ya restringen o recortan el espectro de potenciales inquilinos.

Esto tiene su lado positivo desde el punto de vista económico, ya que el propietario contará con un segmento de inquilinos que se ubicará en un nivel económico medio o alto. Asimismo, el riesgo de impago no es muy grande ya que la mayoría de estos contratos se pagan por adelantado.

Momentos claves

Una buena medida para proteger sus intereses como propietario es que en el momento de concretar la reserva se le transfiera la mitad del alquiler contratado. Para fijar las diferentes condiciones, como el precio, las fechas y demás, es posible manejarse a través del e-mail, el fax y otras alternativas de comunicación a distancia.

Sin embargo, es vital que durante la entrega de llaves (o sea el día que comienza el alquiler) se firme un contrato por escrito, se abone la renta por adelantado y en efectivo (nunca es conveniente aceptar cheques) y se pague una suma determinada en concepto de fianza.

Tampoco hay que olvidarse el tema de los desperfectos que pueda ocasionar el inquilino. Ante esto, es importante realizar un inventario escrito en el cual se detallen todos los elementos que posee la casa en el momento de su entrega. También puede ser muy beneficioso contar con un seguro del hogar.

Períodos extensos

Por último, vale destacar la importancia de intentar conseguir inquilinos por períodos más largos, ya que esto supone una menor cantidad de visitas para realizar trámites y menos trabajo, porque de lo contrario hay que realquilar la vivienda en varias ocasiones durante todo el período vacacional.

Para ello puede estimularse el alquiler por largos períodos, por ejemplo haciendo rebajas en la renta para quienes contraten por toda la temporada. Otra opción es dejarlo en manos de una inmobiliaria, aunque vale tener en cuenta que cobran comisiones y que deberán abonarse otros gastos anexos.

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